NORI USHIJIMA

Kumamoto, 12 de abril de 2020

Interview

¿Cómo estás viviendo el confinamiento, ha influido esta circunstancia en tu proceso creativo?

En Japón por ahora no está declarado el confinamiento, pero supongo que si no se consigue controlar la situación antes o después nos tocará.

Es paradójico y preocupante que el confinamiento tan necesario para detener el virus, se aproveche como una oportunidad que permite a los gobiernos aumentar el control sobre las libertades que tantos siglos nos ha costado lograr.

Con respecto a si me está influyendo en mi proceso artístico, de momento no noto nada, ya que sigo viviendo “gracias a Dios” totalmente a mi aire.

¿Cómo crees que afectará esta situación actual al ámbito cultural?

Vivimos en una era en la que todo va a un ritmo frenético. Ya nadie entiende cómo funciona el mundo y por lo tanto nadie lo puede controlar. La calidad, la cualidad y la demanda cultural van a disminuir, y creo que el eclecticismo en el que vivimos seguirá expandiéndose.

En la gran recesión del 29 los tempos eran más lentos, lo que permitía dar respuestas de manera más o menos meditadas. Hoy en día sin embargo va todo tan rápido con implicaciones en tantas partes de la realidad que desconocemos, que me temo que el batacazo puede ser sin precedentes.

Por la ley natural del instinto de supervivencia, cada uno tenderá a mirar por sí mismo. Podríamos volver a una situación similar a la época pre-medieval.

¿Transmitirías algún mensaje al mundo del arte?

En el arte contemporáneo podemos expresar nuestra individualidad gracias a los verdaderos artistas luchadores de los últimos siglos. Creo que es nuestra obligación mantener el legado que nos dejaron desde lo más profundo del arte.